Graciela Carcavallo

Exposiciones

En julio de 1997 expuso en la Embajada de Uruguay en Argentina conjuntamente con sus compañeras de A.P.P.U.
Buenos Aires, Argentina.

Muestra pictórica en el Colegio y Liceo Nuestra Señora de Lourdes - del 13 al 18 de octubre de 1998 -
Montevideo, Uruguay.

Sus obras son expuestas en la mayoría de las exposiciones y bienales que organiza A.P.P.U. en Uruguay:

-Bienal en el Victoria Plaza Hotel - del 3 al 6 de noviembre de 1998 - Montevideo, Uruguay.

Segundo y Tercer premio obtenido en la Exposición de Arte en Porcelana del Mercosur. 2001.

Ciudad colonial de Sacramento - Porcelana de Graciela Carcavallo

Página creada el 1º de mayo de 1998

scr@montevideo.com.uy

 


 

Antecedentes

Nace en Montevideo, Uruguay

Comenzó su aprendizaje en la Escuela de Bellas Artes San Francisco de Asís, donde aprendió dibujo y óleo durante cuatro años. Montevideo, Uruguay

Aprendió pintura china en la Escuela Nacional de Declamación Concepción Antonelli de Requenses con el profesor chino Siao-Yu, reconocido internacionalmente. Montevideo, Uruguay

Durante quince años se especializó en pintura en porcelana en el Atelier de Susana Aicardi, profesora uruguaya premiada en el ámbito nacional e internacional. Montevideo, Uruguay

Es miembro de A.P.P.U. (Asociación de Pintores en Porcelana del Uruguay). Montevideo, Uruguay

Porcelana - historia

El origen de la técnica de la porcelana se sitúa en China, de donde pasó a Occidente a fines de la Edad Media, pero por dificultades técnicas no pudo alcanzar su pleno desarrollo hasta el siglo XVIII. Los más antiguos ejemplares chinos datan de la dinastía Shung (960-1259), en cuya época se destacaron los productos de las fábricas de King-Te-Chin, fundada en 1005. El primer período (siglo IX-XIV) se caracteriza por el predominio de las porcelanas grisáceas o pardas y los sencillos dibujos, advirtiéndose en el último momento la influencia del budismo en los motivos decorativos; en el segundo período (siglo XV) predominan las porcelanas azul cielo. El siglo XVI se caracteriza por los tonos azules obscuros, debido a la importación del silicato de cobalto; se prodigan los motivos decorativos y se inicia la técnica de la decoración a base de muchos tonos sobre el fondo blanco, enriqueciéndose el repertorio decorativo a base de motivos ornamentales fitomorfos y zoomorfos, que sustituyen a la figura humana. En la primera mitad del siglo XVII predomina el esmalte verde esmeralda, colocado en gruesas capas, y en la ornamentación, fuentes decoradas con dragones y peces; a fines del siglo se señala un apogeo en la manufactura de la porcelana china, distinguiéndose las procedentes de Tehoa, de una plasta blanca traslúcida, en la que ejecutaron tazas, jarrones, etc., y pequeñas estatuas, y se emplean también tres colores no usados hasta ahora: el carmín, el amarillo fuerte y el blanco, obtenido mediante ácido arsénico, al mismo tiempo que se perfecciona la técnica del esmalte agrietado. A partir del siglo XVIII la técnica de la porcelana china logra su más completo desarrollo; en este mismo siglo se difunde la porcelana rosa con la más delicada decoración, frecuentemente historiada, y a partir de este momento y por mayor contacto con Occidente se inicia la exportación en gran escala. En Oriente, por influencia china, tienen también importancia los talleres japoneses, que se distinguen por sus esmaltes, destacando los de Seto y Kioto. En Europa, aunque se fabricaron algunas piezas en los siglos XVI y XVII, no se llegó a la perfección técnica hasta el XVIII.